laberintoHoy el BOE nos regala la Ley de Carreteras (Ley 37/2015, de 26 de Septiembre) y la Ley sector ferroviario (Ley 38/2015, de 29 de Septiembre), y además de curiosa la celeridad en la publicación de estas leyes ...¡ al día siguiente de su aprobación!, ayer le tocó a la Ley seguridad nacional (Ley 36/2015, de 28 de Septiembre), y "anteayer" tocó la reforma de la Ley General Tributaria ( Ley 34/2015, de 21 de Septiembre), y un mes antes la reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial (Ley Orgánica 7/2015,de 21 de Julio). Y así sucesivamente, como en la canción infantil: " Como vieron que resistía...fueron a llamar a otro elefante".
El resultado es una inmensa renovación del Derecho Administrativo a golpe de Ley y Decreto-Ley, que afecta a cimientos, paredes y tejado. Y si se derogan las leyes, la jurisprudencia nacida a su amparo queda obsoleta o anacrónica. Sin embargo, en materia del proceso contencioso-administrativo el legislador parece obsesionado en reducir el número de litigios no por solventarlos sino mediante la disuasión que supone la regulación de  costas, tasas o el régimen de recursos de casación, por ejemplo. Afortunadamente, se consolidan las reglas del juego procesal contencioso-administrativo mediante la labor de la jurisprudencia.
Así y todo, el legislador procesal necesita de la jurisprudencia. Y el abogado, y el juez, y el profesor universitario, y todo el que no quiera sorpresas acechando en los recodos del proceso.  En unos casos porque la Ley no puede atrapar o predecir toda la casuística procesal que puede plantearse, y en otros porque no quiere regular cuestiones espinosas. Al final, completar esas lagunas y disipar esas ambigüedades procesales, queda en manos del juez solitario con la guía de la jurisprudencia del Tribunal Supremo.
Podría decirse como cierto abogado con sarcasmo aquéllo de " Prefiero un legislador torpe que se exceda regulando que un juez sabio que intente completar las lagunas". No lo comparto pues aunque el legislador voraz da seguridad jurídica, el juez proporciona "equidad", ajustando la interpretación y aplicación de la Ley al caso concreto para evitar injusticias o perversiones normativas.
Y de ahí que me permita invitaros a asistir al acto de presentación del Libro Diccionario Jurisprudencial del Proceso Contencioso-Administrativo, en que sus autores, María Dolores Galindo Gil y José Ramón Chaves García, intentaremos ofrecer, junto con otros insignes invitados, unas pinceladas sobre el significado de la jurisprudencia en nuestro ámbito. El acto tendrá lugar el próximo viernes 2 de Octubre a las 13,00 horas  en la sede del Tribunal Superior de Justicia de Galicia en la plaza Galicia, en A Coruña, y la entrada es libre. O sea, una buena ocasión para asomarse a tan noble edificio, comentar el mundo de la jurisprudencia contenciosa de forma breve pero amena, y ultimar el acto con un vino de honor que siempre facilita el contacto vivo y cambio de impresiones.
 Así que, como la asistencia es libre, pues los interesados serán bienvenidos.palacio